EL FANTASMA DEL ATLANTICO SUR (U530)
La historias de la historia cuenta hechos y misterios sin resolver pero una o varias historias nos remonta hasta80 años atrás-durante la Segunda Guerra Mundial, más precisamente en el ocaso del Tercer Reich y caída del monstruo de Adolf Hitler y la falsa historia del susidio.
Retornamos a este tema apasionante donde los libros de historia nos no cuentan la verdad por el simple hecho de ocultar algo siniestro donde nosotros fuimos protagonista involuntarios de un plan maquiavélico.
Plan que consistió ene encubrir personas y tesoros robados durante el período entre 1939 a 1945, en la Europa dominada por el Nacional Socialismo Alemán o mejor dicho Hitler y sus siniestros matones que llevaron a Europa y al mundo en la oscuridad demoníaca
Pero hoy vuelvo al tema que me apasiona visto como un misterio sin resolver y vuelvo a reiterar: nosotros fuimos engañados por un gobierno militar popular que se llamo peronismo y donde su figura fundamental hizo un pacto siniestro que hoy seguimos investigando, el origen de la historia del Cuarto Reich y los submarinos que llegaron a nuestras costas argentinas entre 1945/6 espero que disfruten de este nueva entrega de historias de la historia o enigmas, misterios y hechos nunca resueltos.
El fantasma del Atlántico Sur
El U-530 apareció en Mar del Plata sin bandera ni registros, y con una tripulación en silencio. La falta de combustible para un viaje directo y la ausencia de su cañón de cubierta, bitácora y balsa salvavidas (la cual se cree que fue utilizada para desembarcar a personas o carga de alta importancia en la costa patagónica) sugieren una misión secreta.
El enigma de la tripulación joven
La tripulación, compuesta en su mayoría por jóvenes de 18 o 19 años, actuaba con inusual disciplina. Se especula que eran miembros de las Juventudes Hitlerianas, seleccionados por su fanatismo y capacidad para guardar silencio, sirviendo como cobertura para pasajeros importantes. La existencia de 10 literas adicionales improvisadas en la sala de torpedos sugiere que el submarino transportaba pasajeros no militares. La comida de lujo a bordo también insinúa que no era una misión de combate rutinaria.
Operación Odessa y la ruta de las ratas:
Se presenta a Odessa no solo como un grupo de nostálgicos, sino como una corporación de sombras con una vasta infraestructura financiera para garantizar la supervivencia de la élite nazi. ElU-530 es visto como una «tesorería flotante”, sospechándose que transportaba oro nazi y microfilmes con acceso a cuentas secretas en bancos argentinos, financiando así la huida de miles de personas.
El oro nazi y los archivos perdidos:
El interior del U-530 estaba completamente vacío de documentos y equipos. Se teoriza que en lugar de estos, el submarino transportaba lingotes de oro nazi y tecnología experimental en compartimentos modificados. Los restos de cera de sellado en las juntas de los compartimentos sugieren que se sellaron cajas con secretos de estado de máxima prioridad, posiblemente archivos de la Ahnenerbe, conteniendo patentes de las V3 y planos de las campanas voladoras DGlock.
La conexión Perón y el pacto de silencio:
Se sugiere que la llegada del submarino fue facilitada por un acuerdo secreto con el gobierno argentino de Juan Domingo Perón, quien buscaba tecnología y capital alemán para su proyecto de industrialización. El gobierno argentino habría ignorado deliberadamente la presencia del submarino en sus radares. Se insinúa que una «carga especial» fue desembarcada en Necochea, conteniendo oro o patentes que beneficiarían a Argentina.
El segundo submarino y el misterio de Quequén :
Se postula que el U-530 fue un señuelo para desviar la atención, mientras un segundo submarino, posiblemente el U-977, realizaba el verdadero desembarco de personas importantes y cargamentos en las solitarias playas de Quequén y Miramar. Se menciona el hallazgo de huellas de camiones pesados en una playa desierta que se dirigían a una estancia de alemanes vinculados al Partido Nacional Socialista.
El refugio en el fin del mundo y la figura del Führer:
Se explora la teoría de que Adolf Hitler no murió en Berlín, sino que escapó a la Patagonia. El U-530 es considerado clave en esta teoría de la fuga. Se menciona la residencia Inalco en Villa La Angostura, con similitudes arquitectónicas al Berghof de Hitler, como posible refugio. Se especula que el U-530 hizo una circunnavegación para desembarcar a pasajeros en fiordos inaccesibles, desde donde serían trasladados en hidroaviones a las estancias del interior.
La Operación Odessa no era solo un grupo de nostálgicos, sino una corporación de sombras, una red de apoyo mutuo organizada por antiguos miembros de las SS (Organization der Regemaligen SS Anggen). Su objetivo principal era garantizar la supervivencia física, legal y económica de la élite nacional socialista.
Para financiar esta operación, que implicaba el traslado de miles de personas a través de tres continentes, se utilizó el capital del oro del Rex Bank, gran parte del cual había desaparecido de las bóvedas de Berlín. El U-530 es presentado como una «tesorería flotante» en este contexto.
La ruta de las ratas («ratlines») tenía tres arterias principales:
A través de los Alpes hacia el Vaticano, usando pasaportes de la Cruz Roja para salir hacia Sudamérica.
A través de la España de Franco.
La ruta marítima profunda, la más secreta, operada por la flota fantasma de la Crix Marine, de la cual el U-530 era el estandarte.
1944 el año del origen de Cuarto Reich Sudamericano:
Se descubrió que desde 1944, se habían transferido masivas cantidades de marcos alemanes y francos suizos a cuentas en bancos argentinos a través de empresas fachadas en Madrid y Lisboa. Se sospecha que el U-530 no solo transportaba personas, sino también microfilmes con las claves de acceso a estas cuentas y posiblemente una reserva física de platino y piedras preciosas. El uso de un submarino era crucial para estas transferencias, ya que permitía cruzar el Atlántico sin ser inspeccionado.
Agentes de Odessa, como el capitán de la CS Carlos Fulner, ya estaban en Buenos Aires preparando la recepción, comprando vastas extensiones de tierra en la Patagonia (estancias como San Ramón o Inalco) que servirían como puntos de desembarco secretos. Estos lugares eran complejos autónomos con pistas de aterrizaje privadas y calas de aguas profundas. El protocolo de Odessa dictaba que el submarino no debía entrar a puerto con su carga más valiosa, sino realizar el desembarco de pasajeros de alto rango y cofres de seguridad en plena noche en la costa patagónica antes de la rendición oficial.
Se estima que Odessa manejó fondos equivalentes a miles de millones de dólares actuales, con los cuales compraron tierras e identidades. Miles de pasaportes argentinos en blanco fueron usados para crear nombres falsos para oficiales nazis. El U-530 fue el barco que «trajo la llave para abrir esa caja de caudales en Sudamérica”.
La selección de una tripulación joven para el U-530 se considera una táctica deliberada de la Operación Odessa, ya que los jóvenes eran más fáciles de adoctrinar y menos propensos a cuestionar la presencia de pasajeros secretos o las entregas nocturnas. Además, su apariencia inofensiva despertaría menos sospechas que la de oficiales veteranos.
El pacto entre el gobierno argentino y Odessa implicaba que Argentina entregaba refugio a cambio de tecnología industrial y militar alemana, lo que permitió al país posicionarse como potencia en el cono sur y desarrollar proyectos como el de fusión nuclear en la isla Huemul y la construcción del primer avión a reacción de Sudamérica, el Pulqui .
La distracción del U-530:
Permitir el desembarco crítico de un segundo submarino: Mientras el comandante Wermut era interrogado, un segundo sumergible, posiblemente un modelo más avanzado como el tipo 21, o incluso el U-977 que se rendiría un mes después, realizaba el verdadero desembarco de «pasajeros de alto rango y los cofres de seguridad» en playas solitarias de la Patagonia .
Sacrificio de una pieza menor para ganar tiempo: El U-530 era una nave antigua y que empezaba a ser obsoleta. Entregarlo no representaba una pérdida tecnológica significativa para el Reich en el exilio, pero ganaba el tiempo necesario para que los jerarcas y el tesoro fueran puestos a buen recaudo en la red de refugios de la Patagonia.
En esencia, la llegada «limpia» del U-530 a Mar del Plata es la prueba de que el «trabajo sucio» – el desembarco de los criminales más buscados y del oro robado – se hizo en Quequén, al amparo de la noche y bajo la protección de un segundo submarino que vigilaba desde las profundidades.
Pero el misterio sigue abierto, cuando Stalin dijo al presidente norteamericano Truman y su secretario de Estado James Byrnes, lo siguiente en Potsdam sobre Hitler: «No está muerto. Escapó o bien a España o a Argentina».
Para mi sigue siendo un misterio abierto y sostengo que la clave está entre los años 50 y 70 el enigma Hitler es un dilema después de 81 años de terminado el más grande de los conflictos bélicos de la historia del siglo pasado.