Tras la renovación de toda la flota de trolebuses, se inició la impermeabilización de la infraestructura que suministra energía eléctrica al servicio.
Durante 2024 y 2025, la Municipalidad de Rosario concretó la renovación total de las unidades eléctricas que prestan servicio en la línea K y posteriormente, para acompañar las mejoras, comenzaron los trabajos de mantenimiento sobre la subestación transformadora que suministra energía a los coches.
La central se encuentra en la plaza Santa Rosa, en la intersección de Corrientes y San Juan, es subterránea y fue creada cuando inició la K, siendo fundamental para su funcionamiento.
Con el objetivo de evitar filtraciones de agua y el paso de la humedad, en primera instancia se están llevando a cabo trabajos de excavación y retiro de suelo en el techo y las paredes laterales, para luego avanzar en las reparaciones e impermeabilizaciones. Y, por último, el rellenado, la instalación de riego, el cableado y la terminación.
Las tareas comenzaron a inicios de semana y se extenderán durante un mes, por lo que a mediados de agosto la plaza quedará en las mismas condiciones en las que se encontraba previo a las obras. Para tener en cuenta, las lluvias, como otros imprevistos, pueden alterar el cronograma, y los tiempos programados.
Estas mejoras se suman al proceso de reconversión implementado durante los últimos años, que permitieron sacar de calle a los troles brasileños fabricados en 1994 e incorporar al servicio coches diésel, con más de 10 años de antigüedad, reconvertidos en trolebuses producto de un proceso conjunto de organismos públicos y privados: la Municipalidad, la Universidad Nacional de Rosario, la empresa estatal de transporte público, MOVI Rosario, y la firma Inventus.
Las instalaciones
La subestación transformadora suministra la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de los trolebuses que prestan servicio en la línea K y se encuentra construida de forma subterránea debajo de la plaza Santa Rosa (calle San Juan entre Corrientes y Entre Ríos); data del año 1960 aproximadamente.
En 1993 fue reconstruido el recinto, se le realizó una impermeabilización, reparaciones de mampostería y la incorporación de dos transformadores de 400 kW. Para el año 1995 se cambiaron los mencionados transformadores debido al cambio de tensión de alimentación de EPE de 11,4 kW a 13,2 kW.
Desde esa fecha hasta ahora se han realizado tareas de mantenimiento preventivo tanto en cableado como en los equipos eléctricos y ensayos de rutina de los transformadores e interruptores en media tensión.
Esta central alimenta una vasta extensión de recorrido por calle Mendoza y calle San Juan, desde Corrientes a Callao hacia el oeste y hasta Pellegrini hacia el este/sur.