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Las infancias toman la palabra: se presentó el libro colectivo ¿Qué sueñan los árboles?

Por Redacción El Vecino · 4 min de lectura
Las infancias toman la palabra: se presentó el libro colectivo ¿Qué sueñan los árboles?

Niños y niñas que asisten a los centros Cuidar de la ciudad elaboraron una obra colectiva en el marco de una iniciativa de los equipos municipales de Cultura y Desarrollo Humano.

Este miércoles 28 de octubre en la Biblioteca Argentina Juán Álvarez (Pje. Dr. Álvarez 1550) se presentó ¿Qué sueñan los árboles? el libro que compila las voces y los dibujos de 75 niños y niñas de entre 6 y 12 años que asisten a los centros Cuidar de la ciudad. El encuentro contó con la presencia de los y las autoras y protagonistas de la obra, y acompañaron docentes, talleristas y autoridades de las distintas dependencias que participaron del proyecto

El libro nace como resultado de la iniciativa Hojas de Ciudad, un proyecto municipal que articula el trabajo del Plan Ciudadano de Lectura Rosario Lee, la Biblioteca Pública Municipal J.M. Estrada y la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez, dependientes de la secretaría de Cultura y Educación municipal, de manera conjunta con los Territorios de Aprendizajes de los centros Cuidar, dependientes de Desarrollo Humano y Hábitat. A lo largo de 2026, estos equipos gestionaron distintas actividades para abordar la literatura rosarina con infancias que asisten a los Centros Cuidar de la ciudad.

Desde mayo hasta agosto, se desarrollaron encuentros de trabajo articulado con escritores, ilustradores y editoriales independientes rosarinas. En esta ocasión, seis centros Cuidar de la ciudad participaron de este recorrido: Las Flores Este, Ludueña Norte, Vía Honda, Flamarión, Grandoli y San Cayetano.

Tender puentes entre libros y lectores 

El proyecto surgió “con la intención de llevar la mediación de la lectura al territorio, así como también poner en valor la literatura local”, expresó Noelia Navoni, una de las coordinadoras del Plan Ciudadano de Lectura Rosario Lee.

Entre cadáveres exquisitos, la creación de piezas en cerámica y las lecturas de Mapic: el árbol que estuvo siempre (Ara ´ará mapic toGoshapéc) de Ruperta Pérez y Lara Pellegrini; Amit Tato-È (Mi niño) de Gabriel Cepeda, y Upé parãipé: Pequeño inventario poético de Gustavo D’Assoro, los centros fueron tejiendo una producción colectiva alrededor de los árboles, resultando así en un libro construido por infancias, para infancias.

“A partir del Mapic y de lo que sugería la lectura de lo que es un árbol, los chicos fueron trayendo sus propios conocimientos, sus propios saberes, historias. Después llevaron adelante una actividad que tenía que ver con la plástica y con esta idea de poner en valor las historias propias de cada uno de los barrios. No era la idea de pensar que había un vacío que llenar, sino poner en valor la palabra propia”, detalló Navoni.

Por su parte, la ilustradora y editora Cecilia Cirilli enfatizó que el principal objetivo del proyecto es “que las niñas y los niños puedan acercarse a la escritura, que sepan que la escritura es una posibilidad, es una oportunidad para expresarse. Me parece que todos los dispositivos organizados estuvieron apuntados a esto, a que la escritura también pueda ser dibujada y el dibujo pueda ser escrito”. Además de acompañar el proceso de creación en los distintos centros Cuidar con las infancias, Cirili fue la encargada de editar y plasmar el resultado de ese proceso en lo que fue el libro impreso.

El corazón de esta experiencia estuvo marcado por la mediación de la lectura: el trabajo de tender puentes entre los libros y sus lectores, de despertar curiosidades, compartir preguntas y abrir caminos hacia mundos desconocidos. Una tarea que cobra sentido cuando la lectura deja de ser una práctica solitaria, para convertirse en una experiencia compartida, capaz de enlazar historias, despertar la imaginación y dar lugar a la palabra propia.

Gabriel Cepeda es músico y artesano ceramista, y estuvo trabajando como tallerista en tres de los seis centros Cuidar. “Los pibes trabajan solos, te llevan ellos, hemos hecho una amistad hermosa con los chicos. Los resultados los veo cada vez que nos encontramos, vienen todos a abrazarte, no se olvidan de lo que hicimos. Fue una experiencia muy linda, de mucha confraternidad, de compartir cosas con ellos”, dijo.

Respecto al resultado de este proyecto, Cecilia Cirilli valoró la materialización del trabajo compartido: “Fue un objetivo cumplido, armar una narrativa colectiva donde puedan expresarse las voces de cada centro en particular y de los barrios en general. Me parece que hoy se ve ese objetivo cumplido, concretado en un libro físico, que también tiene su peso, porque van a ver que es un libro que tiene hojas con un gramaje específico y tiene que ver con eso: con que nuestras voces importan”.

En consonancia, Gabriel Cepeda afirmó: “Los chicos en este momento van a ver su obra en un libro, cosa que cientos y miles de escritores no pueden. Creo que hicimos un montón de cosas y sin darnos cuenta, hoy está plasmado en el libro. Cuando lo miro, digo, bueno, sí, me he encontrado con artistas”.